Es esencial para la supervivencia de todas las formas
conocidas de vida. El término agua generalmente
se refiere a la sustancia en su estado líquido,
aunque la misma puede hallarse en su forma sólida llamada hielo, y en su forma gaseosa denominada vapor.
El agua cubre el 71 % de la superficie de la corteza terrestre. Se localiza principalmente en los océanos, donde se concentra el 96,5 % del agua total, los glaciares y casquetes polares poseen el 1,74 %, los
depósitos subterráneos (acuíferos), los permafrost y
los glaciares continentales suponen el 1,72 % y el restante 0,04 % se
reparte en orden decreciente entre lagos, humedad del suelo, atmósfera,
embalses, ríos y seres vivos.
El agua es el principal e imprescindible componente del
cuerpo humano. El ser humano no puede estar sin beberla más de cinco o seis
días sin poner en peligro su vida. El cuerpo humano tiene un 75 % de agua al
nacer y cerca del 60 % en la edad adulta. Aproximadamente el 60 % de este agua
se encuentra en el interior de las células (agua intracelular). El resto (agua
extra celular) es la que circula en la sangre y baña los tejidos.

