Todos dependemos del agua para gozar de
salud, para producir alimentos, para bañarnos y para transportarnos, para la
irrigación y la industria. También la necesitamos para los animales y las
plantas.
Sin embargo, a pesar de la
importancia que el agua tiene sobre nuestras vidas y nuestro bienestar, la
desperdiciamos y la contaminamos.
Actualmente, el 20 % de la
población carece de agua suficiente y para el 2025 esa cifra aumentará al 30 %,
afectando a 50 países. En un futuro es probable que existan guerras por el
agua.
Durante el "Decenio
Internacional de Agua Potable y el Saneamiento Ambiental", de 1981
a 1990 se ayudó a alrededor de 1,300 millones de personas de países en
desarrollo a obtener acceso al agua potable y diversas agencias de la ONU
siguen trabajando para promover el desarrollo sostenible de recursos hídricos
frágiles y no renovables en sus ámbitos de acción.
La ONU también concientiza a la gente acerca
de la importancia del agua con celebraciones tales como el "Año
Internacional del Agua: 2003" y el "Decenio
Internacional de Agua Potable y Saneamiento Ambiental 1981-1990".
